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Tu WordPress lo hizo otra agencia: lo que hay que revisar antes de que dé un susto
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En corto
Antes de que pase nada, comprueba cinco cosas: que tienes los accesos, a nombre de quién está el dominio, si hay copias de seguridad que funcionen, qué plugins están abandonados y qué versión de PHP y WordPress usa. Si alguna falla, es cuestión de tiempo que algo se rompa.
Pasa mucho: la web la hizo una agencia o un freelance hace unos años, funciona, y nadie la ha vuelto a tocar. Hasta que un día no carga, aparece un aviso de seguridad o hace falta cambiar un teléfono y nadie sabe entrar.
Esta lista sirve para revisarla antes de ese día. La mayoría de los puntos los puedes comprobar tú sin saber programar.
1. Los accesos: ¿puedes entrar?
Haz una lista de todo lo que hace falta para tocar la web y comprueba que tienes cada cosa:
- Usuario de administrador de WordPress (el de
/wp-admin). - Acceso al hosting, es decir, al panel donde está alojada.
- Acceso al dominio, en la empresa donde está registrado.
- Acceso al correo, si va con el mismo dominio.
Si alguno solo lo tiene la agencia anterior y ya no contesta, ese es el primer problema que resolver.
2. El dominio: ¿a nombre de quién está y qué cuesta llevárselo?
El dominio es la dirección de tu web y de tu correo. Averigua a nombre de quién está registrado, cuándo caduca y quién paga la renovación. Si caduca y nadie lo renueva, la web y el correo dejan de funcionar.
No hay una única forma correcta de hacerlo. Hay agencias que registran el dominio a nombre del cliente y otras que lo gestionan ellas. Lo importante es que esté por escrito y que sepas cuánto cuesta llevártelo si cambias de proveedor. Nosotros, por ejemplo, mantenemos el dominio y el código mientras trabajamos juntos para poder hacer cambios sin perseguir contraseñas, y el cliente se los puede llevar pagando el traslado. Lo decimos antes de empezar, no después.
3. Las copias de seguridad: ¿existen y se pueden restaurar?
“El hosting hace copias” no basta. Pregunta, o comprueba:
- Con qué frecuencia se hacen. Una copia semanal significa que puedes perder una semana de cambios.
- Dónde se guardan. Si están en el mismo servidor que la web y el servidor falla, se pierden las dos cosas.
- Si alguien ha probado a restaurar una. Una copia que nunca se ha probado es una esperanza, no una copia.
4. Los plugins: ¿cuáles están abandonados?
En el panel de WordPress, en Plugins, mira cada uno:
- ¿Tiene actualizaciones pendientes? Si hay muchas, la web lleva tiempo sin mantenimiento.
- ¿Cuándo se actualizó por última vez? Un plugin sin actualizar desde hace años es una puerta abierta.
- ¿Se usa de verdad? Los plugins desactivados que nadie borra también cuentan como riesgo.
- ¿Es una versión “premium” descargada de una web dudosa? Pasa más de lo que parece y es una de las vías de infección más comunes.
5. Las versiones: PHP y WordPress
En Herramientas → Salud del sitio WordPress te dice qué versión de PHP usa el servidor y si hay problemas críticos. Si el propio WordPress te avisa de que la versión de PHP está anticuada, hazle caso: actualizarla suele romper algún plugin viejo, y por eso hay que hacerlo con cuidado y con copia previa.
6. Lo que se ve desde fuera
- ¿Carga con candado (https) en todas las páginas?
- ¿Funcionan los formularios? Mándate un mensaje de prueba. Es sorprendente cuántas webs llevan meses sin que llegue ningún contacto.
- ¿Carga rápido en el móvil? Lo explicamos en cómo comprobar si tu web es lenta.
Si algo de esto falla
No hace falta rehacer la web. Casi siempre basta con ponerla al día y que alguien la vigile. Nosotros mantenemos webs de WordPress hechas por otros, y antes de contratar nada te hacemos una auditoría de su estado gratis.
Si después quieres que la llevemos, el plan de mantenimiento web empieza en 30 € al mes, sin permanencia: copias de seguridad cada día, actualizaciones y parches cada semana, vigilancia de caídas, los cambios que pidas en 48 horas y un informe de estado cada mes.